Trabajadores y trabajadores subcontratados de UM alegan por condiciones inseguras condiciones de trabajo que persisten en el campus

Luego de que un trabajador de limpieza de 68 años en la Universidad de Miami, con condiciones de salud preexistentes, se negó a fumigar dentro de los edificios de estudiantes de primer año, debido a la falta de equipo de protección personal, fue enviado a casa y suspendido sin su paga del día.

Miembro de UMESA protesta por la mejora de las condiciones de trabajo para las y los empleados de ABM el 26 de febrero. La pancarta dice “Queremos hablar con Frenk”. Crédito de la foto: Ruthie Hires.
Miembro de UMESA protesta por la mejora de las condiciones de trabajo para las y los empleados de ABM el 26 de febrero. La pancarta dice “Queremos hablar con Frenk”. Crédito de la foto: Ruthie Hires.

Las quejas respecto del PPE (personal protective equipment) son uno de los muchos descontentos que las y los trabajadores de ABM han expresado a sus supervisores durante la pandemia de COVID-19. La empresa de administración de instalaciones está subcontratada por UM para proporcionar servicios de limpieza, mantenimiento de exteriores y controles de plagas.

El trabajador que se negó a fumigar por preocupaciones respecto a la seguridad y exposición a fuertes desinfectantes, dijo que al expresar sus preocupaciones a sus superiores, las personas de la administración responden enojadas, diciéndoles que deben cumplir su labor de fumigar y seguir las órdenes de la compañía.

“Se enojan cuando no quiero arriesgar mi vida” dijo el trabajador.

Todas las y los trabajadores que contribuyeron en este artículo solicitaron que se mantuviera su anonimato por motivos de seguridad laboral.

Las y los trabajadores se quejan de las condiciones laborales en Mahoney-Pearson Residential Colleges, donde los estudiantes del campus están en cuarentena COVID-19 luego de dar positivo. Las y los empleados de ABM señalan la falta de aire acondicionado, lo que resultó en la hospitalización de un trabajador y otro que también fue hospitalizado después de una reacción alérgica a la cantidad de materiales de limpieza que se utilizan.

Según otro empleado de ABM, los trabajadores solo reciben una mascarilla quirúrgica azul y un par de guantes por cada turno de ocho horas que realizan.

Están trabajando en áreas donde efectivamente hay casos positivos de COVID-19 sin que ellos mismos lo sepan. Al mismo tiempo, las enfermeras trabajan con plena protección atendiendo a los estudiantes positivos de COVID-19. El trabajador explicó que las enfermeras se sorprendieron de que los trabajadores de limpieza de ABM tuvieran que limpiar áreas con muchos casos de COVID.

El semestre pasado, se descubrió que la universidad utilizaba imágenes de archivo para representar el proceso de desinfección del campus. Los vídeos mostraban a trabajadores desinfectando superficies con hazmat suits (trajes de protección para materiales peligrosos), lo que muchos dijeron que no era representativo de lo que estaba sucediendo en el campus.

Mientras los trabajadores explicaron sus preocupaciones sobre contraer el virus COVID-19 considerando sus edades y los problemas de salud de algunos, dijeron que ABM no lo está tomando en serio.

“Se lo están tomando con mucha indiferencia”, dijo un trabajador de mayor edad preocupado. “Nos ocultan tantas cosas como información y no establecen [protocolos.].

Otra persona se hizo eco de este sentimiento: “No les importa”, dijo una trabajadora con cuatro enfermedades crónicas, entre ellas VIH y diabetes. “Solo se preocupan de que la gente venga y trabaje”.

Las empleadas y empleados alegan que ABM está ocultando a propósito el número de casos positivos para asegurar un número adecuado de miembros del personal y para evitar pagar a sus trabajadores por los días de licencia médica por cuarentena.

“La universidad está priorizando su situación económica más que la salud de las personas, ya sea los estudiantes, miembros de la facultad o sus empleados” dijo un trabajador que solicitó el anonimato, “AMB [no] quiere pagar por testeo de COVID-19 ; no quieren pagar las dos semanas de trabajo si los empleados dan positivo. Podría haber casos positivos, pero nunca lo sabremos.”

Las y los trabajadores se sintieron esperanzados luego que la Universidad y ABM les notificó en diciembre que el proceso de vacunación se comenzaría. Sin embargo, algunos dicen que, desde entonces, no han sido informados de la fecha en que serán vacunados.

En vez, la trabajadora decidió hacer una cita para vacunarse con el Estado, ya que la universidad y ABM han sido incapaces de proveer vacunación a sus trabajadores como lo habían prometido.

Cuando el periódico The Miami Hurricane se contactó con ABM, ellos dijeron, “A todos los empleados, que trabajan en áreas de cuarentena o aislamiento de la Universidad, se les ha ofrecido la vacuna por medio de la universidad.”

La trabajadora agregó que ella siente que la manera en que los trabajadores de ABM han sido tratados revela las prioridades de ABM y de la Universidad. Las trabajadoras y trabajadores dicen que solo se pueden hacer la prueba del COVID-19 si le reportan a la administración que un familiar ha salido positivo de Covid’19 en la prueba. Agregan que no tienen la posibilidad de ser testeados cuando quieran como los estudiantes y docentes y profesores.

Aun así, ABM afirma que se les ofrece testeo gratuito para el COVID-19 a los trabajadores de la empresa a través de la Universidad si han sido expuestos.

“Si un miembro del equipo desarrolla síntomas de Covid’19 y/o cree que podría haber sido expuesto al virus, se le ofrece test de Covid’19 gratuito a través de UM” le dijo la empresa ABM a The Miami Hurricane por medio de correo electrónico.

Pero las trabajadoras y trabajadores afirman que el acceso a testeo no es fácil. Para ser testeados, alegan, ABM debe primero aprobar la prueba, al punto que, si un trabajador testea positivo, es elegible para licencia con pago de salario. Creen que ABM no alienta a los trabajadores a que se testeen. Si ellos buscan ser testeados de manera independiente, se les obliga a quedarse en casa sin goce de sueldo hasta recibir un resultado negativo.

Adicionalmente, varios trabajadores expresaron la falta de transparencia por parte de los supervisores y administrativos de alto nivel. Dicen que no son notificados oficialmente si han sido expuestos al virus, más bien se enteran por medio de conversaciones con otros trabajadores. Una trabajadora dice que ella a menudo tiene que presionar a la administración para testear a trabajadores potencialmente expuestos. Otro dice que finalmente, luego de mucha presión, la administración comenzó a publicar anuncios de casos positivos separados de los casos estudiantes.

En cuanto a informar a los trabajadores sobre casos positivos, ABM dice, “Si un miembro de ABM sale positivo en una prueba, o tiene síntomas, se les dice que llame al UM Hotline. UM rastrea a cualquier persona que haya estado en contacto cercano como una persona sospechosa o confirmada de tener COVID-19. ABM postea notas para informar a sus miembros cuando alguien ha tenido un resultado positivo o tiene síntomas y la ubicación donde tal persona trabajaba.

Un miembro de UMESA protesta por las actuales condiciones de trabajo del personal de limpieza en Febrero, 26. Manifestantes comenzaron en la capilla Episcopal St. Bebe y marcharon hacia el bulevar Ponce de León. Crédito de la foto: Ruthie Hires.
Un miembro de UMESA protesta por las actuales condiciones de trabajo del personal de limpieza en Febrero, 26. Manifestantes comenzaron en la capilla Episcopal St. Bebe y marcharon hacia el bulevar Ponce de León. Crédito de la foto: Ruthie Hires.

Todas las quejas de las y los trabajadores se expresaron en otra marcha alrededor del campus Coral Gables en febrero 26 en donde exigieron mejores protecciones. Estudiantes y Profesores miembros de la University of Miami Employment Student Alliance, organización que apoya trabajadores subcontratados en la Universidad, marcharon en solidaridad con las y los trabajadores para ayudar a luchar por mejores condiciones laborales.

“UMESA marchó junto a aquellos que viven el terrible estrés de una doble crisis: explotación laboral durante una pandemia,” la miembro de UMESA, Mars Fernandez, le dijo a The Miami Hurricane. “La administración silencia y es incluso hostil con las voces de los trabajadores subcontratados — comúnmente gente de la tercera edad, inmigrantes, y desproporcionadamente personas negras y morenas.”

UMESA se unió con las y los trabajadores subcontratados en la muerte-en-protesta (‘die-in’) que se llevó a cabo en el Campus el semestre pasado.

La Universidad declinó hacer comentarios para este artículo y difirió todas las preguntas a ABM.

Translated by: Elisa Mena, Journalism Student, Universidad Católica de Chile, Rosario Concha, Ph.D. Sociology Student, University of Miami